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1.-
Ojuelos llegó a ser una de las Haciendas más prósperas del Mayorazgo de
Ciénega de Mata o de los Rincón Gallardo, pues la fertilidad de las tierras
y la abundancia de agua favorecieron el florecimiento de la Agricultura y la
Ganadería; además se explotaron con gran rendimiento las minas del cerro del
Toro, que a la fecha están abandonadas, no porque se hayan agotado los
yacimientos minerales sino porque la revolución y las luchas políticas de
otros tiempos, vinieron a interrumpir la explotación.
El Capitán José María Rincón Gallardo
cedió terrenos para la construcción de las casas reales y cárcel en
Aguascalientes. Dependían en su mayorazgo Huejucar, Calvillo, Víllita de
Encarnación y Ojuelos. Su residencia era en Aguascalientes.
Era sumamente rico. Hay una anécdota
de ese tiempo, cuenta que cuando soltero don Juan B. Rincón Gallardo
pretendía por esposa a una hija del Conde del Jaral de Berrios, don José
María se sentía muy halagado por esa pretensión de su hijo. Y dijo que si se
casaban tapizaría de Ciénega a Jaral de Berrios con pesos de plata. Al saber
esto el Conde del Jaral que se sentía no menos halagado, dijo que él
tapizaría de monedas de oro de Jaral a Ciénega.
Al morir don José María Rincón
Gallardo heredó a su hijo don Juan B. Rincón Gallardo.
Era una persona que estimaba a sus
empleados y con todos hablaba, era muy amigable y bondadoso, era una persona
muy religiosa y cada año mandaba un vagón de tren cargado de víveres, ropa y
cobijas para sus empleados, en tiempo de Navidad.
Realizaba sus visitas de México a
Ojuelos cada seis meses; pero mantenía constante comunicación con la
Hacienda por medio del correo. Visitaba cada que venía, a la vez, una
fábrica de hilados que tenía en Lagos de Moreno. Se hospedaban en lo que hoy
llamamos casa Grande, cuya arquitectura era de gran belleza. Cuando venía,
iban a recibirlo a Lagos, San Luis o a Aguascalientes.
Esos días eran de fiesta para todo el
poblado. Generalmente venía el dueño cuando se efectuaba la trasquila del
ganado menor.
2.-
La organización de la Hacienda era de la siguiente manera:
1o.
La Autoridad Máxima de la
Hacienda,
dependía directamente del dueño.
2o. Administrador de Caja.
3o. Tenedor de Libros.
4o. Administrador de Labor o
Jefe de Campo.
5o. Mayordomo de Ganadería.
6o. Peonada.
Los administradores que tuvo la
hacienda, según los datos que pudimos investigar por medio de entrevistas y
cuestionarios fueron: Don Tomás Ortega, Domingo Macías, Don Jesús Ruvalcaba,
Don Benito de la Rosa, Don Rafael González, Don Ciro Rodríguez, Don Luis
Cabrera, Don Ladislado Vega, Don Regino de Lira, Don Cipriano Romo.
Después estaba el Tenedor de Libros
como fueron entre otros Don José María González, Don Rosendo López.
Seguía el Administrador o Jefe de
Campo o Labor que fueron Don Tiburcio Calzada, Don Teodoro Calzada; y el
Mayordomo de Ganadería que fue Don Juan Briones Grande; de ellos dependía la
peonada.
Al morir don Juan B. Rincón Gallardo
más o menos en el año de 1909, fue año de gran duelo en Ojuelos y
diariamente se celebraba misas por el descanso de su alma. Fue sepultado en
la ciudad de México y como sucesor de sus bienes quedó su esposa, quien en
su infancia vivió en San Nicolás de Quijas. En su matrimonio no tuvo ningún
hijo y sobrevivió a la muerte de don Juan unos 10 años aproximadamente.
Doña Carlota supo llevar bien las
riendas de la Hacienda.
3.-
Los sueldos en tiempo de la Hacienda.
a).- Sueldo de administrador.-
$ 150.00, 50 litros de maíz, 20 litros de frijol, leche y un
borrego cada ocho días.
b).- Ayudante de ganado.-
$ 150.00, 28 litros de maíz y un borrego cada 15 días.
c).- Mayordomo de los ganados
menores.- $ 45.00, 28
litros de maíz y un borrego cada 8 días.
d).- Mayordomo de campo.
$ 45.00, 28 litros de frijol, leche.
e).- Rayador.-
$ 15.00, 28 litros de maíz.
f).- Peones en general.-
$ 0.15 y tres litros de maíz. Desde que entró el Dr. Ciro Rodríguez (1919
a 1930), se pagó $0.20 centavos y 4 litros de maíz.
Había tienda de raya con ropa,
calzado y abarrotes.
Un medio de comunicación importante
en este tiempo fue el Teléfono, todos los días a las 8 de la noche se daban
las órdenes a las Haciendas de la Estrella y Santa Elena. Aquí en Ojuelos a
los mayordomos, Rayador, Caporales y demás empleados.
4.-
Agricultura y Ganadería en la Hacienda.
Las yuntas de las 3 haciendas se
distinguían por colores diferentes. En la hacienda de Ojuelos había 300
yuntas coloradas, en la Hacienda de la Estrella prietas, en Santa Elena
Pintas y gateadas, según se dice.
Había 300 mulas para carro y para
montar, caballos para montar, mulas de tiro para coche, 5 pardas y 5
prietas.
En la mesa de Moreno había 7 manadas
de yeguas con 25 yeguas cada manada, sus caballos garañón, 5 burros
manaderos con sus hembras. Se llevaban a cabo los herraderos cada año por
Diciembre.
Las vacas de ordeña eran: 3 grupos,
con 60 vacas cada uno. Unas eran prietas, otras coloradas y las últimas
pintas. Cada grupo estaba separado en diferente lugar, que corresponden
ahora a las ruinas y obras arquitectónicas. Las prietas estaban en el
establo, las coloradas lo que fue la casa del Sr. Don Ramón López Díaz de
León, y las terceras en las corraletas, lo que ahora reconocemos por Fuerte
de Ojuelos, preciosa Joya Arquitectónica.
Las mulas se encerraban en lo que es
ahora la Asociación Ganadera, antes Hotel. En tiempo de lluvia andaban en el
campo o potrero.
El ganado menor se componía de 38,000
cabezas.
En las trasquilas de marzo y agosto,
se pagaba a 2 centavos cada borrego trasquilado. Se les daban fichas,
después contaban y se pagaba; la lana, se empacaba, se vendía en las
fábricas textiles, después se hacían cobijas para los trabajadores, las
cuales se vendían en la tienda de raya a un precio de $14.00 pesos,
descontados cada semana. En lugares o Potreros de reserva se engordaba el
ganado, tanto vacuno como lanar, que se vendía cada año.
Entre los trabajadores de la Hacienda
había diferentes oficios: carroceros, herreros, talabarteros, caporales,
vaqueros y mozo que cuidaba el Teléfono.
A los medieros que sembraban las
tierras, se les facilitaban 3 Fanegas de maíz (1 fanega = 100 litros) a cada
uno para regresarlas cuando se levantara la cosecha.
Se sembraban 3,000 hectáreas de
terreno, de temporal y de riego cuando se almacenaba agua en los
tanques de Dolores, Jesús María y San Francisco.
En las Naves del Encerradero, hoy el
Fuerte, se almacenaba el maíz y el frijol, a cada nave se le calculaba 7,500
Hectolitros.
Había 17 Carros entre Guallinos y
rabones, los
Guallinos eran Carros grandes con 6 mulas y 3 varas. Los Rabones eran Carros
Chicos de 2 ruedas y 2 mulas. Estos se utilizaban para trasladar las
cosechas, había dos berlinas, carros de lujo donde salían a pasearse los
dueños y carro chico, todos los carros tenían sus guarneces completos
(cortinajes adornos), todo iba muy bien y se trabajaba con éxito, tanto en
tiempo de don Juan B. Rincón Gallardo como de doña Carlota, esposa del
mismo.
La situación degeneró cuando ella
murió. Los parientes de los Rincón Gallardo empezaron a disputar la Hacienda
ya que ellos no tuvieron hijos.
Doña Soledad de Hinojoza sobrina de
doña Carlota, se quedó al frente de la Hacienda y formaron una sociedad por
el peligro del Agrarismo en aquel tiempo.
El primer ejido fue el del Sitio
Zacatecas en 1925.
Iba de mal en peor la situación hasta
que el año 1936 en que el Ejido presionó mucho para la expropiación de la
Hacienda y antes de que eso sucediera los dueños decidieron vender los
terrenos. Fraccionándolos en Caballerías a valor de $500.00. Una Caballería
se componía de 5 tierras y cada tierra de 8 Hectáreas, en total 40
Hectáreas. Esta es la razón por la cual varios de los habitantes de Ojuelos
tienen pequeñas propiedades.
Este Fraccionamiento lo efectuaron
Don José Vega y Don Ignacio Hinojoza entre 1938 y 1940.
Desde que se expropiaron terrenos a
la Hacienda para ampliar Ojuelos, se hicieron fincas con una medida de 50
varas por 50 a un precio muy bajo, para que la mayoría pudiera adquirir
algún solar.
Existen cascos de
hacienda muy importantes en nuestro municipio y muy cercano al mismo, como
son el de Juachi, el de La Paz, el de Chinampas. el de Ojuelos, el de
Matancillas y el de Ciénega de Mata en los límites de nuestro municipio con
el de
Lagos de Moreno.
Dichas construcciones fueron erigidas en los años de 1700 a 1800.
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