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el fuerte
9-1  FUNDACION DE LA POBLACION

9-LAS HACIENDAS

9-PRINCIPALES PERSONAJES

9-OTROS PERSONAJES

9-1 FUNDACION DE LA POBLACION

La fundación de Ojuelos, como antes se mencionó, fue por el año de 1570 con el carácter de Fuerte.

El paso por Ojuelos se volvió peligroso, por lo que el virrey dispuso que el Capitán Pedro Carrillo Dávila estableciera aquí un resguardo, un destacamento fijo; construyendo las viviendas y fortines necesarios. Así nació el pueblo de “Ojuelos”.

En cuanto al nombre mismo de la población, conocida ya oficialmente desde el año 1570, obedeció a una serie de manantiales que había por donde quiera.

En el lenguaje popular, un “Ojo de Agua” es un manantial pequeño, un lloradero de agua como dice todavía las gentes del campo; agua que brota sola a flor de tierra, con la lentitud, con la suavidad, con el llanto, según la tierna y poética semejanza que acordaron nuestros campesino.

Eran pequeñísimos aquellos “Ojos de Agua” apenas “Ojuelos”, pero abundaban por todas partes, como si escarbando con los dedos encontráramos el agua a unos cuantos centímetros.

En la actualidad el terreno se ha modificado, ya no son las mismas condiciones las que se observan en la población.

En los escritos alusivos a la fundación de Ojuelos, se toma primero como sitio de defensa y después como una población Agrícola y Ganadera. Y se le dio el nombre de “San José de los Ojuelos” por Pedro Carrillo Dávila, que por orden del virrey mandó construir El Fuerte, como justicia que fue de la Villa de San Felipe. Posteriormente fue transformado en Hacienda cuyos dueños fueron el Marqués de Guadalupe y el Conde del Jaral, pasando después a uno de los descendientes del Marqués, el Sr. Juan Rincón Gallardo.

Según entrevistas e investigaciones que hemos hecho, sabemos que Hernán Cortés traía en su servicio al Marqués de Guadalupe Don José María Rincón Gallardo, quien prestó fidelísimos servicios al Conquistador de la Nueva España y se hizo merecedor de la amistad y de la gratitud más grande. Por tal motivo, finalizadas algunas de las etapas más violentas de la lucha, el Conquistador Hernán Cortés, llamó al Marqués de Guadalupe que había incursionado por estos rumbos y conocía la bondad de estas tierras, para que le pidieran una merced en recompensa a sus servicios.

Hecho el acuerdo entre ambos, pudo don José María Rincón Gallardo establecer los límites de una posesión que le da Hernán Cortés, se componía de 400 sitios, pudiéndose formar con ellos un gran emporio de Haciendas.

Las cosas no quedaron así, sino que en virtud de una cristianísima actitud fue puesta la donación de Cortés a la aprobación del Papa Alejandro VI reinante en aquella época.

El Pontífice tomó razón de las condiciones que hacían merecedor a don José María Rincón Gallardo de tan grande remuneración y ratificándola en todas sus partes; pero puso como condición que en todos los núcleos de población, haciendas y estancias dependientes de Ciénega de Mata, se edificara una Iglesia grande de piedra, donde se rindiera culto a Dios y se practicaran los actos de la religión católica.

Así Ojuelos, a los pocos años de su fundación, pertenecía a aquel Mayorazgo y así se construyó igualmente, la Iglesia, que existe todavía hacia un lado de la población, pero circunstancias posteriores hicieron que el caserío se desplazara más bien hacia otros lados.

Familiares de los Rincón Gallardo existieron aquí por muchos años e impusieron el desarrollo agrícola y ganadero de estas tierras dando trabajo y sustento a muchísimas personas, hasta que un nuevo orden de cosas fue imponiendo la independencia y la formación autónoma de este Municipio. Aún existen familias Rincón Gallardo, descendientes directos, en Ciénega de Mata.

Después de un larguísimo periodo se erigió el curato a petición del Marqués de Guadalupe y el Conde del Jaral de Berrio. Ojuelos fue erigido en curato el 30 de Diciembre de 1802 por decreto expedido en el pueblo de Tepic por su Señoría Ilustrísima, el Sr. Don Juan Cruz Ruiz de Cabañas, Obispo de Guadalajara, Jal.

El primer Párroco de Ojuelos fue el Sr. Bachiller Don Lorenzo Agustín de Azpeitia quien administró la nueva Parroquia a partir del 23 de Marzo de 1807.

Desde su erección hasta el año de 1908 esta Parroquia perteneció al Arzobispado de Guadalajara, del que fue desmembrada, quedando agregada al Obispado de Aguascalientes, al que corresponde en la actualidad.

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9-2 LAS HACIENDAS

1.- Ojuelos llegó a ser una de las Haciendas más prósperas del Mayorazgo de Ciénega de Mata o de los Rincón Gallardo, pues la fertilidad de las tierras y la abundancia de agua favorecieron el florecimiento de la Agricultura y la Ganadería; además se explotaron con gran rendimiento las minas del cerro del Toro, que a la fecha están abandonadas, no porque se hayan agotado los yacimientos minerales sino porque la revolución y las luchas políticas de otros tiempos, vinieron a interrumpir la explotación.

El Capitán José María Rincón Gallardo cedió terrenos para la construcción de las casas reales y cárcel en Aguascalientes. Dependían en su mayorazgo Huejucar, Calvillo, Víllita de Encarnación y Ojuelos. Su residencia era en Aguascalientes.

Era sumamente rico. Hay una anécdota de ese tiempo, cuenta que cuando soltero don Juan B. Rincón Gallardo pretendía por esposa a una hija del Conde del Jaral de Berrios, don José María se sentía muy halagado por esa pretensión de su hijo. Y dijo que si se casaban tapizaría de Ciénega a Jaral de Berrios con pesos de plata. Al saber esto el Conde del Jaral que se sentía no menos halagado, dijo que él tapizaría de monedas de oro de Jaral a Ciénega.

Al morir don José María Rincón Gallardo heredó a su hijo don Juan B. Rincón Gallardo.

Era una persona que estimaba a sus empleados y con todos hablaba, era muy amigable y bondadoso, era una persona muy religiosa y cada año mandaba un vagón de tren cargado de víveres, ropa y cobijas para sus empleados, en tiempo de Navidad.

Realizaba sus visitas de México a Ojuelos cada seis meses; pero mantenía constante comunicación con la Hacienda por medio del correo. Visitaba cada que venía, a la vez, una fábrica de hilados que tenía en Lagos de Moreno. Se hospedaban en lo que hoy llamamos casa Grande, cuya arquitectura era de gran belleza. Cuando venía, iban a recibirlo a Lagos, San Luis o a Aguascalientes.

Esos días eran de fiesta para todo el poblado. Generalmente venía el dueño cuando se efectuaba la trasquila del ganado menor.

2.- La organización de la Hacienda era de la siguiente manera:

1o. La Autoridad Máxima de la Hacienda, dependía directamente del dueño.           

2o. Administrador de Caja.

3o. Tenedor de Libros.

4o.  Administrador de Labor o Jefe de Campo.

5o. Mayordomo de Ganadería.

6o. Peonada.

Los administradores que tuvo la hacienda, según los datos que pudimos investigar por medio de entrevistas y cuestionarios fueron: Don Tomás Ortega, Domingo Macías, Don Jesús Ruvalcaba, Don Benito de la Rosa, Don Rafael González, Don Ciro Rodríguez, Don Luis Cabrera, Don Ladislado Vega, Don Regino de Lira, Don Cipriano Romo.

Después estaba el Tenedor de Libros como fueron entre otros Don José María González, Don Rosendo López.

Seguía el Administrador o Jefe de Campo o Labor que fueron Don Tiburcio Calzada, Don Teodoro Calzada; y el Mayordomo de Ganadería que fue Don Juan Briones Grande; de ellos dependía la peonada.

Al morir don Juan B. Rincón Gallardo más o menos en el año de 1909, fue año de gran duelo en Ojuelos y diariamente se celebraba misas por el descanso de su alma. Fue sepultado en la ciudad de México y como sucesor de sus bienes quedó su esposa, quien en su infancia vivió en San Nicolás de Quijas. En su matrimonio no tuvo ningún hijo y sobrevivió a la muerte de don Juan unos 10 años aproximadamente.

Doña Carlota supo llevar bien las riendas de la Hacienda.

3.- Los sueldos en tiempo de la Hacienda.

a).- Sueldo de administrador.- $ 150.00, 50 litros de maíz, 20 litros de frijol, leche y un  borrego cada ocho días.

b).- Ayudante de ganado.- $ 150.00, 28 litros de maíz y un borrego cada 15 días.     

c).- Mayordomo de los ganados menores.- $ 45.00, 28 litros de maíz y un borrego cada 8 días.

d).- Mayordomo de campo. $ 45.00, 28 litros de frijol, leche.

e).- Rayador.- $ 15.00, 28 litros de maíz.

f).-  Peones en general.- $ 0.15 y tres litros de maíz. Desde que entró el Dr. Ciro Rodríguez (1919 a 1930), se pagó $0.20 centavos y 4 litros de maíz.

Había tienda de raya con ropa, calzado y abarrotes.

Un medio de comunicación importante en este tiempo fue el Teléfono, todos los días a las 8 de la noche se daban las órdenes a las Haciendas de la Estrella y Santa Elena. Aquí en Ojuelos a los mayordomos, Rayador, Caporales y demás empleados.

4.- Agricultura y Ganadería en la Hacienda.

Las yuntas de las 3 haciendas se distinguían por colores diferentes. En la hacienda de Ojuelos había 300 yuntas coloradas, en la Hacienda de la Estrella prietas, en Santa Elena Pintas y gateadas, según se dice.

Había 300 mulas para carro y para montar, caballos para montar, mulas de tiro para coche, 5 pardas y 5 prietas.

En la mesa de Moreno había 7 manadas de yeguas con 25 yeguas cada manada, sus caballos garañón, 5 burros manaderos con sus hembras. Se llevaban a cabo los herraderos cada año por Diciembre.

Las vacas de ordeña eran: 3 grupos, con 60 vacas cada uno. Unas eran prietas, otras coloradas y las últimas pintas. Cada grupo estaba separado en diferente lugar, que corresponden ahora a las ruinas y obras arquitectónicas. Las prietas estaban en el establo, las coloradas lo que fue la casa del Sr. Don Ramón López Díaz de León, y las terceras en las corraletas, lo que ahora reconocemos por Fuerte de Ojuelos, preciosa Joya Arquitectónica.

Las mulas se encerraban en lo que es ahora la Asociación Ganadera, antes Hotel. En tiempo de lluvia andaban en el campo o potrero.

El ganado menor se componía de 38,000 cabezas.

En las trasquilas de marzo y agosto, se pagaba a 2 centavos cada borrego trasquilado. Se les daban fichas, después contaban y se pagaba; la lana, se empacaba, se vendía en las fábricas textiles, después se hacían cobijas para los trabajadores, las cuales se vendían en la tienda de raya a un precio de $14.00 pesos, descontados cada semana. En lugares o Potreros de reserva se engordaba el ganado, tanto vacuno como lanar, que se vendía cada año.

Entre los trabajadores de la Hacienda había diferentes oficios: carroceros, herreros, talabarteros, caporales, vaqueros y mozo que cuidaba el Teléfono.

A los medieros que sembraban las tierras, se les facilitaban 3 Fanegas de maíz (1 fanega = 100 litros) a cada uno para regresarlas cuando se levantara la cosecha.

Se sembraban 3,000 hectáreas de terreno, de temporal y  de riego cuando se almacenaba agua en los tanques de Dolores, Jesús María y San Francisco.

En las Naves del Encerradero, hoy el Fuerte, se almacenaba el maíz y el frijol, a cada nave se le calculaba 7,500 Hectolitros.

Había 17 Carros entre Guallinos y rabones, los Guallinos eran Carros grandes con 6 mulas y 3 varas. Los Rabones eran Carros Chicos de 2 ruedas y 2 mulas. Estos se utilizaban para trasladar las cosechas, había dos berlinas, carros de lujo donde salían a pasearse los dueños y carro chico, todos los carros tenían sus guarneces completos (cortinajes adornos), todo iba muy bien y se trabajaba con éxito, tanto en tiempo de don Juan B. Rincón Gallardo como de doña Carlota, esposa del mismo.

La situación degeneró cuando ella murió. Los parientes de los Rincón Gallardo empezaron a disputar la Hacienda ya que ellos no tuvieron hijos.

Doña Soledad de Hinojoza sobrina de doña Carlota, se quedó al frente de la Hacienda y formaron una sociedad por el peligro del Agrarismo en aquel tiempo.

El primer ejido fue el del Sitio Zacatecas en 1925.

Iba de mal en peor la situación hasta que el año 1936 en que el Ejido presionó mucho para la expropiación de la Hacienda y antes de que eso sucediera los dueños decidieron vender los terrenos. Fraccionándolos en Caballerías a valor de $500.00. Una Caballería se componía de 5 tierras y cada tierra de 8 Hectáreas, en total 40 Hectáreas. Esta es la razón por la cual varios de los habitantes de Ojuelos tienen pequeñas propiedades.

Este Fraccionamiento lo efectuaron Don José Vega y Don Ignacio Hinojoza entre 1938 y 1940.

Desde que se expropiaron terrenos a la Hacienda para ampliar Ojuelos, se hicieron fincas con una medida de 50 varas por 50 a un precio muy bajo, para que la mayoría pudiera adquirir algún solar.

Existen cascos de hacienda muy importantes en nuestro municipio y muy cercano al mismo, como son el de Juachi, el de La Paz, el de Chinampas. el de Ojuelos, el de Matancillas y el de Ciénega de Mata en los límites de nuestro municipio con el de Lagos de Moreno. Dichas construcciones fueron erigidas en los años de 1700 a 1800.

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9-3 PRINCIPALES PERSONAJES

Comenzamos este subcapítulo con las actas de bautismo de algunas personas que figuran en la historia de México. Actas de Bautismo que están consignadas en los libros de este lugar y dicen:

“En la parroquia de San José de Ojuelos a catorce de Febrero de mil ochocientos noventa y dos, Yo el Pbro. D. Romualdo de Espinoza con licencia del Párroco, bauticé solemnemente y puse los Santos Oleos y Sagrado Crisma, a VALENTINA que nació en esta Villa a las tres de la tarde hija legítima de Lino Trinidad y de Juana Rubalcaba. A.P. Arcadio Trinidad y Rita Ibarra A.M. Gumesindo Rubalcaba y Juliana Aguiñaga P.P. Rafael Benitez a quien advertí su obligación y parentesco espiritual. Al margen Ojuelos -VALENTINA-h. L. y para constancia lo firme con el señor cura. Luis G. Maciel. (Rúbrica) Romualdo Espinoza ( Rúbrica )”.

La partida de bautismo de la famosa “Valentina”, mujer mexicana que participó en la gesta revolucionaria de 1910, se encuentra en este lugar. El notario nos facilitó el libro donde está asentada la partida de donde copiamos los datos anteriores. Estos datos según nos informaron son muy solicitados por historiadores maestros y estudiantes, el libro lo tienen ya señalado, así como la página. Valentina Trinidad tendría dieciocho años cuando se inició la lucha revolucionaria. Cuando escuchamos el corrido de la Valentina. Valentina, Valentina, yo te quisiera decir. . . nos acordamos de que ella fue nativa de este lugar.

Otro de los personajes de la Historia y precursor de la Independencia fue nativo de esta parroquia:

El Lic. Francisco Primo Verdad y Ramos. Nacido en Ciénega de Mata, siendo sus padrinos de bautizo los esposos Rincón Gallardo. Los datos se encontraban consignados en los libros de la Notaría Parroquial de este lugar, los que se trasladaron a la Parroquia de la Inmaculada Concepción de María de Ciénega de Mata, Jalisco.

“El suscrito cura de la Parroquia Certifica: que en este libro de Bautismo Número ocho al folio setenta y cinco vuelta, se encuentra la siguiente partida que a la letra dice:

En la Hazda. de la purísima Concepn. Ciénega de Rincón ayuda de parroquia de la Villa de Aguas Calientes, a los quince días del mes de Junio de Mil setecientos y setenta años, Bautizo solemnemente, Puse los santos Oleos y Crisma, a Francisco Primo Joseph Manuel español, hijo legítimo de Dn. Joseph de Primo Verdad y de Misa Da. Antonia Fructuosa Ramos Administradores de esta Hazda. Nació el día nueve del año y fueron los padrinos: el Sor. Mayorazgo Dn. Joseph Antonio Rincón Gallardo, y su esposa Mi,sa. Da. Josepha de Calderón y Berrió. Advertirles su obligación, y Cogn, n. Espiritual. Al margen; Cienega-Fran, co Primo Joseph Manuel Español H.I.- y lo firme. Br. Nicolás Vic,te. Sagrado (Rúbrica)”.

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9-4 OTROS PERSONAJES

Otros personajes importantes son los Señores curas que ayudaron al desarrollo de la población de Ojuelos y algunos Señores de buena voluntad que tuvieron amor a su patria.

1.- El primer Párroco de Ojuelos fue el Sr. Bachiller Don Lorenzo Agustín de Azpeitia quien administró la nueva parroquia, desde 1802 hasta el 23 de marzo de 1807.

2.- Ojuelos en la guerra de Independencia fue asediado por fuerzas insurgentes al mando de don Encarnación Ortíz, pero casi todo ese tiempo de guerra, de insurrección, fue dominado Ojuelos por el partido Realista, sostenido y capitaneado por el cura D. Luis González hasta la consumación de la Independencia del año 1821.

3.- Después de un largo período de oscuridad, donde no encontramos datos, llegamos a ver las obras realizadas por el Sr. Cura Don Bernabé Gutiérrez, quien terminó la cúpula de la capilla de la Jaula. El palacio Municipal también se debe a él, así como el comienzo de la capilla anexa a la parroquia. Existe una comunicación directa en el archivo de la notaría parroquial que dice:

“Al ser Cura de Ojuelos, el gobierno exige a todos los habitantes del territorio nacional el pago de los adeudos al gobierno desde antes de la Independencia de la Nación, dando de plazo dos meses para pagar y a la vez presentar las escrituras de sus herencias y abarcará sobre sueldos y pensiones que hagan al cargo de Ud.

Guadalajara, Agosto 1848. Secretario Pedro Espinoza”.

4.- El 17 de Abril 1852, recibió esta parroquia al Sr. Cura Trinidad Romo, quien terminó la capilla anexa al templo parroquial que dejara comenzada el Sr. Don Bernabé Gutiérrez, entregó la parroquia en 1855 al Sr. Cura Luis González Maciel, habiendo coincidido su época con el resurgimiento de esta población. Ya que además de la relativa estabilidad política, fue el Sr. Juan Bautista Rincón Gallardo quien tomó posesión de esta Hacienda en 1860, que le fue heredada probablemente después de una era de poco interés regional, pues según se cree, estaba la Hacienda rentada a una Srita. Sacramento Díaz de León; así que se conjugaron el Capital, el Gobierno Civil y el Eclesiástico. Estando al frente del mandato Civil el Sr. Don Domingo Macías que fue además administrador de la Hacienda, se explotaron las minas del cerro del Toro con muy buenas producciones de oro y plata.

El Sr. Cura Don Luis G. Maciel fue gran colaborador del Sr. Don Domingo Macías. Los habitantes de la población lo honran y guardan gran respeto y estima. Tiene un Monumento en la Plaza Principal. Su nombre es el de un Benefactor para todos los habitantes. A su memoria se han erigido obras como el “Salón Maciel”.

5.- Otra persona a quien debemos agradecer su colaboración en esta amada Patria es a la honorable persona del Sr. Cura Don Francisco de A. Flores, quien muy patrióticamente contribuyó con la mayor parte de los materiales que se invirtieron en la obra del reloj del edificio del Palacio o Presidencia Municipal.

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