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En
investigación que hemos hecho, Bernardino de Sahagún, considera como
Chichimecas auténticos (teochichimecas) “a los grupos de cazadores
nómadas y recolectores de plantas silvestres del Norte de México. Se cree
que estas tribus salvajes se establecieron hacia 1170 en las riberas del Río
Colorado y avanzaron muy al Sur, hasta el Valle de México, a donde llegaron
antes que los aztecas. Cayeron bajo la influencia civilizadora de la
población establecida y con el tiempo llegaron a distinguirse entre los
verdaderos chichimecas, cazadores salvajes y se enorgullecían de proceder de
los antiguos inmigrantes, las belicosas huestes septentrionales que se
habían convertido en la aristocracia del altiplano. El título de “príncipe
Chichimeca” (chichimécatl tecuhtli) llegó a ser el honorífico de los reyes
de Texcoco”.
Dicen los Anales de Cuautitlán: “Los Chichimecas llevaban vida de
cazadores , no tenían casa, no tenían tierras, su vestido no eran capas de
algodón, sólo las pieles de animales y capas hechas de heno y hierba. En
redecillas y huacales criaban a sus hijos. Comían tunas, biznagas, raíces
silvestres, grandes cactus, maíz silvestre y tunas agrias. Mucho se afanaban
con todo esto. Se dice que durante todo este tiempo vivian los chichimecas
todavía en la oscuridad, se menciona que estaban todavía en tinieblas,
ninguno era su renombre, ninguna su fama, nulo su bienestar, solo vivían
como vagabundos”.
Los orígenes y las formas de vida de los chichimecas eran ciertamente muy
distintas de las que habían preservado los pueblos sedentarios herederos de
la civilización clásica mesoamericana.
La
organización social, política, económica y religiosa de estos últimos, sus
poblaciones en mayor o menor grado urbanizados, sus campos de cultivo,
formas de alimentación y en una palabra su realidad cultural, contrastaba
con los demás grupos nómadas.
Todos los pueblos inmediatos a los nahoas se cruzaron con ellos y dieron
origen a razas mixtas.
Esta corriente y esta unión de nahoas y mecas ocupó las llanuras de Jalisco,
empujando a derecha e izquierda a los pueblos que encontró a su paso, esto
es, a los chichimecas, de los que unos quedaron por el rumbo de los
Zacatecos y son conocidos por teochichimecas y los otros ocuparon las
montañas y costas intermedias, guardando el nombre de chichimecas, aunque
por su inmediación al mar tomaron también el de Ameca o Meca del agua.
La
raza mixta que fue la Izapoteca, había recibido la civilización nahoa. Los
chichimecas, la habían aceptado en parte.
Sin embargo, debemos anotar expresamente, que no todos los textos que
describen las formas de vida de estos chichimecas coinciden en cuanto a la
penuria de su desarrollo cultural.
Por ejemplo Fernando de Alba extlixochitl por el contrario, adjudica a los
chichimecas rasgos de organización que en muchas cosas se asemejan a los
pueblos sedentarios; todo fue punto de vista de quienes los estudiaron.
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